Manejo y alimentación de vacas en transición, algunos recordatorios

Producir XXI, febrero 2021

Manejo y alimentación de vacas en transición, algunos recordatorios

MV Juan Baeck

Nutrefeed

jbaeck@nutrefeed.com.ar

Buenas prácticas de manejo, alimentación y confort en el periodo de transición disminuyen perdidas, y generan ingresos marginales equivalentes a 1-2 meses de leche, permitiendo también crecer al rodeo. Consulte a su asesor de confianza.

El período de transición (21 días pre + 21 días post-parto), es un periodo crítico en la vida de la vaca lechera moderna. Durante el mismo se desarrollan una serie de importantes cambios fisiológicos que apuntan a preparar a la vaca para afrontar una elevada producción de leche. La impresionante selección genética de nuestras vacas, de la mano de las mejoras tecnológicas y calidad de forrajes, han elevado enormemente la vara de la producción y, con esto, los niveles de estrés metabólico y de demanda de nutrientes. En el post parto temprano, el consumo de alimentos debe responder rápidamente, de manera que la vaca pueda expresar su potencial productivo sin enfermarse. Aun así, el consumo no crece al mismo ritmo que la demanda impuesta por la producción, por lo que la vaca normalmente moviliza grasa corporal para poder alcanzar sus picos de lactancia, perdiendo peso. Dado un sin número de factores (dieta, manejo, confort) muchas veces el consumo no crece adecuadamente, llevando así a exageradas pérdidas de peso que afectan la producción, la salud, y la fertilidad. Por ende, la transición se transforma en una etapa crítica para nuestra vaca, y define no solo su producción, sino también su salud, su permanencia en el rodeo y hasta su vida misma.

Objetivos a cumplir en el periodo de transición

  • Maximizar el consumo (“el consumo es el rey”), controlando la energía. El animal no debe ganar ni perder peso durante el periodo de seca, y debe, a partir del parto, incrementar rapiday sostenidamente su consumo para minimizar la movilización grasa.
  • Minimizar hipocalcemia.
  • Mantener un rumen lleno y sano al momento del parto.
  • Minimizar el stress que afecta la inmunidad.
  • El objetivo final es maximizar producción e ingresos, minimizar enfermedades y pérdidas de animales, con mayor calidad de vida para todos los integrantes de la empresa lechera.

Planificación del manejo de las vacas

  • Evite secar vacas gordas. La planificación comienza desde el último tercio de la lactancia, evitando que sus vacas se “engorden” (EC al secado: 3.3 +/- 0.2 en vacas y no > 3,7/3,8 en vaquillona). Si están excedidas, NO intente hacerlas perder peso, eso predispondrá al animal a enfermarse, incluso antes del parto.
  • Identifique al secado las vacas de alto riesgo: vacas de 3 o más lactancias; vacas gordas; vacas con antecedentes de hipocalcemia, partos distócicos o ayudados.
  • Duración periodo de vaca seca y preparto: el óptimo del periodo de seca esta entre 45 y 60 días, con un preparto de no menor a 21 días, use o no dietas aniónicas. Mas días en dietas aniónicas no afectan a las vacas, solo encarecen el sistema. Las vaquillonas usualmente no precisan sales aniónicas, pero su consumo no las afecta.

Separe vacas y vaquillonas. La competencia sicosocial es enorme, y la vaquillona será la perdedora. Las mermas potenciales en su primer lactancia pueden rondar los 1.000 o más litros). Las vaquillonas presentan un comportamiento específico, diferente al de las vacas adultas, y tienen necesidades específicas. De no poder hacerlo, asegurarse amplio espacio de corrales y comederos.

La Formulación de la dieta y su correcta aplicación define el camino de la salud y la productividad de nuestras vacas:

  • Las dietas de energía controlada (EC), o “Dietas con paja”, mal llamadas “bajas en energía”, combinadas con el uso de sales aniónicas (DCAD dieta total -10 a -15 mEq/kg MS), han probado ser una herramienta MUY eficaz a la hora de evitar los principales trastornos de la transición, y son las dieta de elección en la mayoría de nuestros sistemas donde los forrajes suelen ser elevados en potasio.
  • El uso de secuestrantes de micotoxinas y antioxidantes es una práctica recomendable en esta etapa.
  • Estas dietas de EC, usualmente, deben humedecerse agregando agua al mixer. Esto mejora el consumo y disminuye la selección en detrimento de la fibra, previniendo así un desbalance de la dieta.

Algunos controles mínimos necesarios:

  • El uso de sales aniónicas NECESARIAMENTE requiere de un monitoreo de pH de orina que nos indique si alcanzamos el nivel de “acidosis metabólica ligera” objetivo, condición necesaria para prevenir hipocalcemia clínica y subclínica. Este pH debe situarse entre 6 y 6.5 en el 90% de las vacas muestreadas, que debe ser de 8-10 animales, sin importar la cantidad de vacas en el rodeo preparto.
  • Preste atención al picado de la paja, 6 cm máx., 3 cm. min.). Largos mayores aumentan selección, y menores aumentan la tasa de pasaje ruminal.
  • Observe el escore de bosteo: En el caso de dietas ajustadas en energía, el objetivo es alcanzar en un 80% de las vacas bostas un score 4, y en un 20% score 3 (ver foto). La presencia de bostas muy dispares indica que hay selección en el comedero. Y si hay muchas bostas score 2-3 significa que la dieta es demasiado energética y sus animales estarán en período de riesgo en el peri-parto.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

9 − siete =