Estrategias de nutrición en pasturas consociadas

Estrategias de nutrición en pasturas consociadas

Investigación y Desarrollo Profertil

www.profertilnutrientes.com.ar/red-distribucion

 

Colaboración especial: Ing. Agr. Josefina Marinissen,

INTA Ascasubi

 

Ings. Agrs. Ursula Garcia Lorenzana y Mauro Cardona

(Corfo Rio Colorado)

Las pasturas en base alfalfa en el sur de la provincia de Buenos Aires son la plataforma para la producción ganadera de carne y leche.

Manejo eficiente de recursos para maximizar rendimientos

En la zona de riego del Valle Bonaerense del Rio Colorado (VBRC), ubicado al sur de la provincia de Buenos Aires, con una superficie de 137.145 has empadronadas, las pasturas base alfalfa adquieren gran protagonismo representando el 40% de la superficie regada (Encuesta Corfo UNS 2017/18), y convirtiéndose en la base de la producción ganadera de carne y leche tanto para pastoreo directo como para confección de reservas.

Los niveles productivos de la región en general, se encuentran muy por debajo de los que se puede lograr considerando potencial de rendimiento. La principal limitante es el manejo de recursos, principalmente agua de riego y fertilización.

Para contribuir a la mayor producción de carne y leche en un sitio más competitivo, es que se firmó un convenio de trabajo entre Profertil, CORFO Rio Colorado e INTA H. Ascasubi. Su objetivo es la realización y difusión de un ensayo de una pastura típica de la zona bajo riego (alfalfa/festuca) para evaluar las mejores prácticas de manejo: de la fertilización, riego y pastoreo.

Manejo de la fertilización y riego

El sitio experimental está constituido por una pastura consociada de alfalfa (Monarca grupo 9 – INTA) y festuca (Royal Q100 – Gentos), de dos años de implantación bajo dos tratamientos de fertilización:

  • Fertilización balanceada basada en análisis de suelo (880 kg/ha de Urea y 350 kg/ha DAP).
  • Testigo sin fertilizar.

La pastura fue sembrada sobre un rastrojo de girasol, en otoño de 2016, con una densidad de 10 kg/ha de alfalfa y 8 kg/ha de festuca. La siembra se realizó en dos pasadas simultaneas, en la primera la gramínea y luego a 45° la leguminosa. Se incorporaron 100 kg/ha de DAP (fosfato diamónico), además de un riego previo (lámina 100 mm).

Los momentos, dosis de fertilización y los riegos, se manejaron en función de los requerimientos de nutrientes y agua respectivamente, planteándose en el 2016-17 un rendimiento potencial (RPot) de 20.000 kg MS/ha/año. Luego del primer año de ensayo con rendimientos de 30.000 kg MS/ha/año, se observó que el potencial era mayor y por este motivo, para el 2°año, se incrementó el nivel de fertilización para una adecuada reposición de nutrientes. La fertilización se distribuyó a lo largo del ciclo de la pastura, respetando su curva de producción (Ver Gráfico N° 1).

En el Gráfico N°2 observamos la producción de MS acumulada durante el 2018, esta etapa del ensayo termina en marzo del 2019 (faltan 3 cortes). Como vemos, hay una importante diferencia entre tratamientos, más de 7.500 kg MS/ha.

Manejo del pastoreo

Previo al ingreso de los animales, se tomaron 8 muestras de 0,25 m2 en cada tratamiento, para determinar producción de MS y Proteína Bruta (%PB). Se observó, que a partir de la fertilización, hubo un aumento en el contenido proteico, obteniendo un promedio por pastoreo de 15,6 % de PB en el testigo y 16,7 % de PB en el fertilizado, llegando a valores de 21% PB en este último.

El momento de ingreso con los animales se decide en función del estado fenológico de las especies que componen la pastura, coincidiendo con los mayores niveles de calidad nutricional. En el periodo otoño-invierno se prioriza la festuca ingresando cuando ésta presenta dos hojas desplegadas, y en primavera-verano a la alfalfa con 8-10 nudos, con presencia del rebrote basal

Algunas conclusiones

  • Los rendimientos de MS en el 2do año de ensayo, muestran gran respuesta a la fertilización, logrando diferencias promedio de 1000 kg MS/ha por pastoreo (mayor cobertura de la gramínea).
  • En las imágenes satelitales se observa un aumento de NDVI (intensidad de la clorofila) por efecto de la fertilización, esto se comprueba en forma visual, a través del color verde intenso y vigor que muestra el forraje.
  • La falta de agua tanto de riego como de las precipitaciones, impide poder satisfacer la demanda hídrica de las pasturas en muchos meses durante el ciclo de producción. Esto a su vez trae aparejado la imposibilidad de fertilizar.
  • La disponibilidad de forraje al momento de ingreso con los animales fue en promedio 3000-3500 kg MS/ha en la época de máxima producción y cerca de 1100 kg MS/ha en el período invernal.
  • La fertilización de la pastura aumentó el contenido proteico, llegando a valores de 21% PB.
  • Si sobre esta pastura pastorearan terneros desde destete (200 kg Peso Vivo (PV) abril) hasta terminación (420 kg PV febrero – 18 meses/ 450 kg PV fin de marzo 20 meses), con sólo el aporte del forraje, sin suplementación energética, se puede estimar una ganancia promedio en el año de 600-800 gr/animal/día.
  • Rendimientos de 30.000 kg MS/ha/año en un recurso forrajero, que se amortiza en como mínimo 4 años, resulta absolutamente competitivo para la producción agropecuaria.

El uso de las mejores prácticas en el manejo en la fertilización, riego y pastoreo, logran niveles de producción que cubren la demanda de 10 – 12 novillos/ha.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

12 − 9 =