¿Estamos en Crisis? ¿Cómo la enfrentamos?

Producir XXI, julio 2020

¿Estamos en Crisis? ¿Cómo la enfrentamos?

 Juan Grigera y José Dillon

Asesores privados

jgrigera@gmail.com

jdillon2@gmail.com

En los momentos más difíciles es cuando hay que tomar decisiones con mayores fundamentos. Veamos algunas que apuntan a la alimentación.

Planteo de la situación
Durante los últimos meses el precio de la leche ($/litro) fue aumentando, pero a un ritmo menor al de la inflación. Incluso, el precio por sólidos fue bajando en pesos corrientes (Figuras 1 y 2).

Como consecuencia el precio de la leche ($/Litro) en pesos constantes se ha ido deteriorando en forma progresiva durante estos meses, aunque de todas maneras en todo el año superó el promedio de los últimos 5 años a $ de abril de 2020 (Figura 3).

Hay preocupación, pero… hay que sostener al equipo

A esta caída progresiva en el precio se le suma la incertidumbre sobre posibles excedentes en primavera lo que genera preocupación y un debate permanente en estos dias sobre posibles acciones futuras para mitigar una posible crisis de precio.

Siempre, pero especialmente cuando se avisoran escenarios de crisis, es escencial sostener la motivación en los equipos de trabajo, maximizar el confort de las vacas, ajustar procesos y ofrecer una alimentación equilibrada para lograr adecuados niveles de producción, mantener una buena tasa de preñez y fundamentalmente adecuada eficiencia de conversión en cada sistema. 

Comenzar por la base, el forraje

Un aspecto central es definir la carga apropiada para sostener adecuadas producciones por unidad de superficie, presupuestando una adecuada proporción de forraje de calidad producido en el campo (pasto fresco, silajes, henos etc, según sistema) para no tener que abusar el uso de concentrados y/o subproductos.

  • En sistemas en pastoreo es crítico maximizar la producción de pasto y minimizar la tasa de sustitución. Para lograr esto último es particularmente efectivo monitorear la tasa de crecimiento del pasto, ofrecer las gramíneas en 3 hojas y asignar diariamente la cantidad de pasto que se produce por día.
  • En sistemas en confinamiento es sumamente importante el diseño de rotaciones que permitan lograr en forma sustentable altas producciones de forraje de excelente calidad, asegurar su adecuada conservación, extracción y un correcto manejo de comederos.

En la medida que logremos aumentar la producción, calidad y participación de forrajes en las dietas, es factible sostener elevados niveles de producción reduciendo costos y maximizando la eficiencia productiva. El costo de alimentación es el principal costo en cualquier sistema de producción lechera. En estos últimos 9 meses, la relación del precio de la leche con los concentrados no se ha modificado sustancialmente y sigue siendo muy buena. (Figura 4)

La situación actual no es mala y habrá que capturar el rebote

En este momento, la lechería todavía no se encuentra en un escenario de crisis. Por otra parte, a diferencia de otras crisis, en general los productores se encuentran en mejor situación financiera, fue un año de buenos rindes y calidad de reservas y no hemos tenido problemas climáticos extremos que comprometan la disponibilidad de forrajes en la mayoría de las zonas productivas. Todo esto nos hace ver que todavía no estamos viviendo una crisis de precios que justifique cambios en nuestro plan de alimentación de corto plazo.

Sin embargo, es imaginable que las relaciones de precios, hacia adelante, continúen la tendencia comentada anteriormente. Ante esta situación es bueno tener presente que en general los tambos que mejor transitan las crisis son aquellos que logran capturar con buenas producciones y desde el primer momento el clásico rebote de precios que se presenta luego de finalizada la crisis. 

Hacer foco en temas clave

Muchas veces estas empresas son las que pueden sostener, durante la crisis, los equipos de trabajo motivados, eficiencia en los procesos y fundamentalmente dos aspectos centrales referidos a las vacas: 

  • Una correcta evolución del estado corporal y 
  • Una adecuada eficiencia reproductiva. 

Resolver un problema reproductivo y/o de estado corporal lleva al menos un año lo que impide contar con una proporción importante de vacas pariendo y/o en buen estado para lograr picos adecuados en el momento de rebote de precios.

Revisar y limpiar el rodeo

Una alternativa en situaciones de crisis es adelantar los descartes de vacas con el objetivo de quedarnos con los animales más eficientes y mantener una sana situación financiera. Especialmente en momentos como estos en los que las vacas de descartes tienen un buen precio relativo. Lo anterior puede ayudar a sostener un adecuado plano nutricional en los rodeos y asegurar la correcta evolución del estado corporal y eficiencia reproductiva.

Pero…cuidado con los errores, decidir con fundamento

Pero si la situación financiera exige bajar el costo de alimentación, no sería conveniente hacerlo sobre todas las categorías, sino identificar sobre qué grupo de animales sería menos perjudicial hacerlo.

En categorías de recría nunca convendría modificar la alimentación en las terneras de guachera y categorías hasta los 6 meses de vida. Tampoco sobre las Vq preñadas que ya tienen definida su futura fecha de parto. Cualquier restricción sobre las Vq preñadas implicaría menos peso y/o estado al parto lo que sin dudas afectará la producción, evolución del estado corporal y futura preñez de esos animales. 

Si bien nunca es conveniente restringir ninguna categoría de recría, en caso de ser inevitable, sería conveniente hacerlo con las categorías de pre servicio. Sobre estos animales podemos luego transitoriamente atrasar la edad al primer servicio, para no resentir el peso al servicio ni el peso y desarrollo al primer parto. 

Otra alternativa en caso de que pudiesen tener potencial excedente, sería el descartar vaquillonas teniendo en cuenta los problemas de salud (neumonías) a edad temprana o hijas de vacas poco productoras, baja fertilidad o que se hayan ido prematuramente del rodeo. De esa forma se baja el consumo de alimentos, pero por menos animales a recriar que serían poco productivos en relación a la media

En vacas adultas cuidar mucho el preparto, las de reciente parición y las de pico de producción

Si el ajuste de costos debe ser aún mayor, nunca convendría hacerlo sobre las vacas de preparto ni las que están en el pico de lactancia. Estas últimas son las vacas más eficientes, las que tienen que quedar preñadas y las que deben recuperar estado. En todo caso podría hacerse sobre las vacas de baja producción, las que en su mayoría ya están preñadas y han logrado recuperar una buena parte del estado corporal.

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