Alimentación y manejo de la vaca fresca en tambo

Producir XXI, marzo 2021

Alimentación y manejo de la vaca fresca en tambo

Med Vet Ph.D. Inés Rivelli

irivelli@nutrefeed.com.ar

En el tambo, el plan de manejo de vacas frescas debería apuntar a minimizar los factores de estrés ambientales, inmunológicos y nutricionales en pre y postparto.

El pre y post parto, claves para toda la lactancia
Si bien los principales cambios fisiológicos en las vacas lecheras suceden postparto, los factores de riesgo se originan antes del mismo. Cuando hablamos de alteraciones metabólicas en vaca fresca, inmediatamente debemos pensar en metabolismo del calcio y balance energético negativo.

Un posible problema: hipocalcemia
La producción repentina de leche requiere una alta demanda de calcio (Ca). Esto implica una disminución de las concentraciones de Ca sanguíneo que consecuentemente puede conducir a una hipocalcemia (clínica o subclínica), comúnmente conocida como “fiebre de la leche”. Dado que el sistema digestivo no puede absorber la cantidad demandada de Ca, este debe ser movilizado de los huesos. Por su parte esta disminución de Ca en sangre colabora con otros trastornos metabólicos como el desplazamiento de abomaso, retención de placenta, y metritis. El manejo adecuado preparto para reducir el impacto de la hipocalcemia consiste en ofrecer una dieta catiónica-aniónica negativa (DCAD). El manejo post parto implica medir Ca en sangre entre las 12 y 24 horas luego de paridas.

Otro problema muy común: cetosis
El balance energético negativo se debe a un consumo de materia seca que no logra satisfacer la alta demanda de glucosa necesaria para la síntesis de lactosa en leche. Por ello, la energía debe 

obtenerse de la grasa corporal. Esta misma es movilizada como ácidos grasos no esterificados (NEFA). Altas concentraciones de NEFA circulante y subsecuente aumento de cuerpos cetónicos pueden resultar en cetosis (clínica o subclínica). Esta última se asocia con menor ingesta de alimento, mayor probabilidad de desplazamiento de abomaso, menor producción de leche, y mastitis. Un manejo preparto adecuado debe apuntar a una condición corporal (CC) de 3 (escala de 5 puntos) a la hora de parir. Esto evita vacas con sobre condición corporal que tienen mayor tendencia a movilizar sus grandes reservas de grasas. Un manejo de vaca fresca adecuado consiste detección temprana e inmediato tratamiento.

El confort animal y la vaca fresca     
Cada vez hay mayores pruebas acerca de la enorme relación entre el confort animal y los resultados productivos y económicos del tambo. Por ello el plan de manejo pre y post parto no solo debe apuntar a minimizar el estrés nutricional, sino también el ambiental. Es de suma importancia evitar sobrepoblaciones, espacios cómodos y con sombra, y un elemento clave, pero bastante olvidado, agua fresca, limpia y sin restricciones.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

dos × tres =