Manejo de efluentes en el tambo para cuidar el agua y el ambiente

Producir XXI, noviembre 2020

Con una inversión inicial de media liquidación mensual y un costo anual del 1% de la venta de leche

Manejo de efluentes en el tambo para cuidar el agua y el ambiente

Agustina Curcio, 

Producir XXI Central

+54 9 2323 613562 

agscurcio@hotmail.com

La experiencia positiva de un tambo que nos muestra un camino concreto de solución del tema de los efluentes, con un Proyecto presentado a la Autoridad del Agua (ADA) de la Prov de Bs As. 

Devolverle al suelo parte de lo que genera

“El uso agronómico de los efluentes permite a los productores su incorporación en los suelos como mecanismo de reposición de nutrientes. Los efluentes no son residuos para descartar ni para aplicarles tratamientos que disminuyan los contenidos de nutrientes. Es un fertilizante orgánico con destino final el suelo” (Guía de Buenas Prácticas para el manejo de purines en tambo).

Según la guía GBP (Gestión de Purines en Tambo), los tambos generan entre 4 y 11 litros de efluentes por cada litro de leche. Manejarlos de manera correcta, nos permite transformar un producto de desecho en nutrientes para nuestros suelos y a su vez hace posible reutilizar el agua para el lavado de corrales.

Aplicar buenas prácticas es posible, lo mostramos en un caso real

Se trata de los tambos que maneja Andrés Egli, productor de avanzada y miembro CREA, que generosamente nos cuenta su experiencia. El tambo se encuentra ubicado en la localidad de Lobos, provincia de Buenos Aires. Abarca una superficie de 570 has, de las cuales 430 son para vaca total. Actualmente tiene 700 vacas en ordeñe.  

Dentro del mismo campo hay 2 salas de ordeñe (sala 1 y sala 2). La sala 2 (aquí ordeña unas 300 VO) es la que tiene armado el sistema de piletas para el manejo de efluentes.

El testimonio del productor

Le preguntamos a Andrés por qué razones se largó a trabajar este tema, y nos dijo “Bueno, porque algo hay que hacer, por responsabilidad social y porque en los próximos años habrá cada vez más exigencias por el cuidado del ambiente. Yo creo que hay que ir tomándole la mano al asunto de hacer a los tambos cada vez más sustentables”

¿En qué consiste el sistema?

El sistema está formado por:

  • 1 fosa que recibe el agua de lavado de pisos de la sala de ordeñe y del corral de espera. 
  • 2 piletones o cavas que se encuentran a continuación de la fosa. Entre ambos piletones suman 950 m3 (la pileta1 tiene 550 m3 con 1.9 m de profundidad y la pileta 2 400 m3 con 1.4 m). 
  • 2 bombas, de características muy especiales y muy bien instaladas, lo que las hace “el corazón del sistema” según Andrés.

El corral de espera se lava con sistema de flushing (lavado por inundación) de entre 15.000 y 20.000 litros cada vez, con agua recuperada del segundo piletón (a esto se lo llama “aguas grises”). 

Entre ambos piletones impermeabilizados hay un pasaje de agua a través de un tubo que retiene el sólido en el 1ro de ellos. Así, todo el sólido queda en el piletón 1 y dos veces por año requiere ser vaciado con un tanque atmosférico, que se contrata como un servicio externo.

Características de las bombas

Le preguntamos a Andrés Egli sobre sus bombas, y su respuesta fue terminante: “Son el corazón del sistema, me asesoró y proveyó Guillermo Fernández, con quien tengo relación hace más de 10-12 años y me merece gran confianza por la calidad de materiales que usa y la excelente construcción de sus equipos”.

Una de las bombas es la estercolera principal y se encuentra en la fosa e impulsa todo el lavado crudo hacia el primer piletón. Es una CLOA 80-200 BS de 1,7 metros de largo con motor eléctrico y una potencia de 5.5 CV en 1450 rpm (revoluciones por minuto). Esta bomba está en condiciones de impulsar un caudal de 60 m3/hora hasta una distancia de 400 metros lineales mediante cañería de 2 pulgadas. Una característica no menor, es que no necesita “trampa de paja” por su diseño y calidad de construcción.

Luego hay otra bomba flotante que se encuentra en el segundo piletón y es la que impulsa el “agua gris” para efectuar lavado por “flushing” del corral de espera (lavado que se muestra en la foto que acompaña al título de esta nota). Esta bomba flotante va montada en una balsa. Es el modelo CLO 50-200 BS de 0,45 mts de largo, con motor de 5,5 CV en 2900 rpm que permite llenar la cisterna de lavado y también efectuar el riego de esas aguas al campo, uno u otro trabajo alternativamente. 

Monto de inversión y su relación con los ingresos por leche

En el cuadro siguiente están indicados los montos a septiembre 2020. Podemos ver que la inversión para instalar el sistema es igual aproximadamente a 14 días de leche.

Visto de otra forma, entre amortizaciones y servicio de vaciado de las cavas dos veces/año, el costo representa algo menos del 1% de la venta anual de leche. No se consideran costos de energía eléctrica porque no variarían respecto del lavado tradicional con manguera, es decir si el corral no fuera lavado por “flushing”.

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