Fertilización de Alfalfa y Pasturas Permanentes

Producir XXI, abril 2021

Fertilización de Alfalfa y Pasturas Permanentes

Ing. Agr. Fernando Martínez.

INTA Casilda

03464 422267

Los resultados de la fertilización son muy contundentes, muestran que tan sólo con el incremento de kg MS de los dos primeros años se paga la fertilización y queda un importante ingreso adicional.

Los suelos han perdido nutrientes
En la región pampeana norte y para diferentes series de suelo se estima una pérdida del 50% de la materia orgánica original con 100 a 120 años de explotación agropecuaria. La magnitud de la pérdida de nutrientes varía entre un 30 a un 70% según la combinación de actividades y los niveles de producción-exportación. Los nutrientes que más han disminuido son nitrógeno (N), fósforo (P), azufre (S) y boro (B), justamente los que determinan el desempeño de las leguminosas forrajeras.
Actividades experimentales han determinado deficiencias de N, P, S y magnesio (Mg) en variados ambientes de nuestra región y han desarrollado metodologías de fertilización de alfalfa y pasturas perennes. Las operaciones de la técnica se agrupan en 3 etapas: 1. Determinación de la fertilidad del suelo para caracterizar sus deficiencias, 2. Recomendación de la fertilización y 3. Su ejecución.

Resultados en una zona muy representativa
En el área Centro-Sur de Santa Fe (dptos. Caseros, Constitución, Rosario y San Lorenzo) los mejores resultados en fertilización de alfalfa se han obtenido con aplicaciones de 35 kg P + 30 kg S + 20 kg Mg por hectárea aplicados previo o en la oportunidad de la siembra utilizando 150 kg de fosfato + 150 kg de sulfato de magnesio (Kieserita) también por hectárea. Estas dosis se han ajustado con ensayos de campo y cubrirían tentativamente los dos primeros años del alfalfar.

En el segundo otoño se procede a evaluar el estado del cultivo, en especial el stand de plantas, estado sanitario y vigor y luego de un análisis de suelo y del análisis de estado nutricional de las plantas por análisis foliar, se decide su refertilización, su fertilización combinada con resiembra, o su finalización. La aplicación de Calcio (Ca) como nutriente puede ser necesaria en algunos casos. La utilización de boro no ha sido ensayada.
Las fertilizaciones completas, con P, S y Mg, incrementaron la producción entre 30 y 100% sobre los testigos no fertilizados y permiten alcanzar el 2° año con excelente productividad y stand prolongando el uso de la pastura. Frecuentemente los testigos apareados decaen tanto durante el 2° invierno que en la primavera siguiente desaparecen (por abrupta disminución de stand).
Las fig 1 (año por año) y 2 (acumulado de 4 años) muestran con resultados muy contundentes que tan solo con el incremento de kgMS de los dos primeros años se paga la fertilización y queda un importante ingreso adicional.

Una estrategia muy adecuada y consultar con profesionales
Las estrategias de fertilización en alfalfa y pasturas perennes pueden responder a distintos objetivos; sin embargo, el objetivo fundamental es lograr productividad con longevidad. Lo conveniente es que cada productor consulte a profesionales asesores de su zona. La estrategia más sencilla es aumentar la disponibilidad de P en la línea de siembra, mediante dosis ajustada según el contenido del suelo y asegurar la oferta de S y de Mg desde la implantación (con aplicaciones no en la línea) e inocular correctamente.

Una fuerte fertilización inicial es el mejor reaseguro de éxito del alfalfar o pastura consociadas, dado que su extensa y profunda exploración radicular garantiza el encuentro nutriente-planta con mayor certeza que en cultivos anuales donde la sincronización oferta-demanda es un aspecto clave de la eficiencia de utilización de los fertilizantes. Las características de los cultivos forrajeros plurianuales amplían la ventana y forma de aplicación, pudiendo refertilizarse al voleo en primavera y en otoño.

No tener un Plan es perder mucho
Carecer de un adecuado manejo nutricional para las pasturas de alfalfa, puras o consociadas, presupone desperdiciar potencial productivo, complicando el mantenimiento de las actividades pastoriles, la continuidad de la cadena de valor asociada y contribuyendo a desmejorar la seguridad alimentaria de la población y continuar con la sobrexplotación del recurso suelo. Planificar cualquier expansión ganadera a nivel empresa o región, sin apoyarse en este manejo nutricional significa continuar desaprovechando oportunidades.

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