Capacitarse y actualizarse, un antídoto para la selección Darwiniana

Producir XXI, octubre 2020

La barrera de acceso fue disponer de conectividad y voluntad.

Capacitarse y actualizarse, un antídoto para la selección Darwiniana

Ing Agr Ricardo Thornton.

thorntonricardo14@gmail.com

Durante esta pandemia aparecieron múltiples opciones de acceso a actualizaciones y capacitaciones de oferentes públicos y privados. Fue uno de los relevantes emergentes comunicacionales de aprendizaje.  

En el sistema agropecuario de nuestro país funciona la selección “darwiniana”, es decir, sobreviven aquellas PyMES capaces de adaptarse a los cambios económicos, ambientales, comerciales, productivos, tecnológicos, biotecnológicos, sociales y de políticas que interactúan en el mundo que nos toca vivir. Consecuencia de ello vivimos arropados por diversas incertidumbres. Para no ser víctima de esta selección, es necesario entre otras competencias procesar datos e interpretarlos, como así también entender la información general y técnica disponible.

Una de las características de la actualidad es la enorme cantidad de información que circula por diversos espacios y soportes de comunicación como cursos, jornadas, congresos, revistas, boletines, suplementos, programas de radio y TV y, ahora más que nunca, plataformas de conectividad virtual. Y que esto genera en muchas personas desconcierto, agobio y bloqueos ante el desafío de exponerse para procesar e interpretar este cúmulo de ofertas.

El productor su familia, los empleados, profesionales asesores, y en la nueva revolución del agro incorporar la categoría de tomadores de decisión en el proceso productivo-comercial, se formulan preguntas tales como: ¿toda esta información es útil y necesaria?, ¿cómo separo lo importante ?, ¿qué debo buscar y dónde? ¿Con quién es necesario interactuar para construir conocimiento?, ¿cómo hago para procesar tanta información correctamente? ¿Qué pasa si no le doy importancia y sigo haciendo lo de siempre?

¿Mis conocimientos y habilidades son o no útiles y suficientes?, ¿mi actividad productiva se está transformando?, ¿Qué se entiende por cultura digital, trabajo remoto y colaborativo?, ¿Qué se entiende por resiliencia? Y también una pregunta específica  ¿Es suficiente lo que sabemos para mantener nuestra explotación activa y con perspectivas de continuidad y crecimiento?

Capacitación y actualización

Capacitación es el proceso educacional a corto plazo aplicado de manera sistemática y organizada mediante el cual las personas pueden desarrollar aptitudes y actitudes y aprender conocimientos y habilidades útiles para sus necesidades específicas. La actualización un espacio de puesta en común de información considerado relevante en tiempos acotados y en formatos comunicacionales diversos.

Más de una vez hasta molesta que insistan con el tema, parecería que nos tratan de “burro”, “desactualizado” que tenemos que regresar a la escuela, que otros saben más que uno. Lógicamente no es este el sentido de la recomendación.

Los adultos tenemos mucho que enseñar y aprender en términos de conocimientos, experiencias y habilidades, Tomar acertadas decisiones en el mundo actual es todo un desafío, las equivocaciones se pagan muy caras. ¿Cómo se revierten? gestionando mejor información. En otras palabras, agregar valor Intelectual- cognoscitiva a nuestra persona y a nuestra PyME o empresa, no importa su tamaño.

¿Es delegable la capacitación y actualización?

Desde ya que no. Más de una vez se escucha “que vaya mi hijo/a o el empleado  al curso de INTA, CREA, Producir XXI” u otro, él es joven, yo soy burro viejo”. También es común escuchar que “falta tiempo” para asistir a capacitaciones y actualizaciones. Administrar inadecuadamente “los tiempos” es una debilidad muy común. No hay edad para dejar de aprender, ni edad para dejar de cometer errores.  Además, predicar con ejemplos es un valor de liderazgo que demanda toda actividad.

Ante esta realidad ¿por qué no planificar espacios de aprendizaje para todos y lo asumimos como un trabajo más dentro de la empresa? Asignemos “tiempos” y presupuestos en el año para asistir a capacitaciones y actualizaciones.

Recordemos el dicho  “no hay peor ciego que el no quiere ver o peor sordo que el no quiere oir”.  La capacitación nos ayuda a ver y escuchar. Así le escapamos a la afirmación de Charles Darwin.

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