Bienestar en primera persona

Producir XXI, septiembre 2021

Más eficiencia productiva y mejor resultado económico

Bienestar en primera persona

Depto. técnico de Allflex

Una tecnología que le permite al productor monitorear a su rodeo, obtener datos sobre reproducción, salud y bienestar y lograr mejor resultado final.

El monitoreo de Allflex es una tecnología que permite al productor trabajar más tranquilo y garantizarle buenos resultados. Es una realidad que día a día crece en Argentina. Hoy, a través de este sistema de monitoreo, se controla la reproducción, la salud, y el bienestar de más de 75.000 vacas, logrando tasas de detección de celo del 78% y disminuyendo la mortandad de vacas en 4 puntos porcentuales.

Punto de partida
Relatamos la experiencia del tambo localizado en San Vicente, Provincia de Santa Fe, departamento Castellanos. Se encuentra en el corazón de la Cuenca Rafaelina, una de las principales cuencas lecheras del País. Julián Alberto, propietario y responsable del tambo nos cuenta que tienen 300 vacas totales con una producción de entre 7000 y 7500 litros totales diarios. Es un sistema que tiene una importante participación de pasto en la dieta y suplementación estratégica.

La salud es lo primero
Luego de observar varios tambos con ésta tecnología, descubrieron que tiene muchas ventajas con respecto al rodeo y además una rápida devolución de la inversión. Estos fueron los motivos que los llevaron a finalmente decidirse por adoptar el sistema de collares. “Hay un tipo de devolución de la inversión que es intangible, muy difícil de medir… que es la salud de las vacas”. “Nosotros llegábamos al campo y no queríamos ni mirar a los corrales porque sabíamos que podía haber alguna vaca caída o muerta”.

Esta tecnología permite ver de manera remota, a través del celular o la computadora cómo están las vacas en cualquier momento del día, “incluso antes de acostarte, podes echar un vistazo al sistema y ver con qué panorama te podés encontrar”.

En primera persona
Roque Pérez Lindo, Responsable de Inseminación es quién hoy maneja el sistema. A pesar de su nula experiencia con la tecnología, le fueron enseñando y rápidamente le agarró la mano. Atienden las vacas, los celos y salud desde el celular. Detectan vacas a las cuales hay que enfocar la atención y luego van al campo. “A veces se me escapaban algunos celos, llegaba el día del tacto…pasó el celo y no la pude inseminar” cuenta Roque y dice que ahora no se le escapa ninguna. Esto les permitió mejorar notablemente el porcentaje de preñez.

Otra tarea que se les simplificó es el aparte de vacas con la puerta apartadora. Antes las tenían que ir a buscar, identificar una por una y luego separarlas con el riesgo que conlleva…que se golpeé la vaca o el personal. Hoy con la puerta y los collares es mucho más fácil, además de que se pierde menos tiempo.

El sistema de collares les permite saber cuándo una vaca está enferma, o en celo. Si el sistema detecta que la vaca está en celo, la puerta la aparta y luego el operario la insemina. Si la vaca está enferma, la puerta también la aparta y queda a disposición del Veterinario.

Julián (derecha) y Roque (izquierda) son los responsables del manejo de las vacas

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