Reposición de vacas en el tambo, ¿cuánto necesito y cuánto tengo?

Reposición de vacas en el tambo, ¿cuánto necesito y cuánto tengo?

Mejor crianza y recría es 17% más resultado final del tambo

Dr. GUILLERMO BERRA

guillermoberra@yahoo.com.ar

Ing. GUILLERMINA OSACAR

guillerminaosacar@live.com.ar

La cantidad de vaquillonas de reposición depende del IEP, intervalo entre partos de las madres, el % de mortandad de la reposición y su edad al primer parto..

Crecer con la propia reposición

El descarte de vacas en el tambo, ha sido históricamente del 20 al 25 %, pero con la intensificación de los sistemas de producción y los mayores niveles de exigencia a la hora de descartar, (por problemas reproductivos, mastitis y problemas de patas) sumado a la muerte de vacas, ahora se encuentra más cercano a niveles del 25 a 30 % de los animales y con casos extremos de hasta el 35% de reposición anual. Los tambos con altos porcentajes de descarte no consiguen crecer con la propia reposición.Y si esa reposición tiene problemas de mortalidad en la crianza y recría, o tiene problemas de ganancia de peso y se alarga la fecha de parto de los 24-25 meses de edad, hasta a los tambos con aceptables niveles de descarte de vacas les cuesta crecer con la propia reposición.

La composición del rodeo lechero tiene un flujo dinámico de entradas y salidas en los animales que producen leche, podemos decir que por un lado se produce leche y por el otro se generan terneros y terneras, de los cuales estas últimas van a reemplazar a sus madres cuando estas tengan que ser descartadas. El equilibrio dinámico es que el número de vacas que salen del rodeo, sea reemplazado por vaquillonas propias.

Sin embargo este objetivo de estabilizar el tambo en la cantidad de VO a veces no se cumple ya que la reposición de vacas depende claramente del IEP, intervalo entre partos del tambo, muchas veces muy amplio, atrasos prolongados en la edad del primer parto de las vaquillonas, o altos índices de mortalidad de terneras.

Factores que afectan el % de vaquillonas de reposición

Un conjunto de factores intervienen en la incorporación anualmente de vaquillonas al rodeo de vacas en ordeñe. La cantidad de terneras nacidas en el tambo está directamente relacionado a:

1) La cantidad de vacas que paren

2) El sexo de los animales nacidos

3) El intervalo entre partos.

De igual modo las pérdidas que sufre el lote de vaquillonas de un establecimiento depende de:

1) La mortalidad de terneras, fundamentalmente al parto y en la crianza.

2) Del descarte de vaquillonas pre-servicio

3) De la edad al primer parto por encima de 24 meses.

En un rodeo cerrado donde no se compran vacas ni vaquillonas, la cantidad de terneras producidas por año debe cubrir las necesidades por el descarte de vacas en el tambo.

Si el número de vaquillonas de primera parición logradas, está por encima del descarte de vacas en ordeñe, entonces se puede aumentar el tamaño del rodeo de vacas en ordeñe o vender las que sobran, si se quiere mantener el tamaño del tambo

En la medida que el intervalo interpartos supera los 12 meses, disminuye la cantidad de terneros nacidos, estimándose que cada mes de incremento genera una disminución del 8,3% de terneros nacidos.

Por otro lado la mortalidad de terneros que tiene lugar en el período neonatal o en la crianza, como consecuencia de partos distócicos o enfermedades infectocontagiosas, respectivamente, genera junto con el descarte de vaquillonas al servicio una disminución de la disponibilidad de vaquillonas al momento de la reposición.

Influencia de la edad al primer parto

La edad del primer parto por encima de 24 meses genera un incremento de costos, por distintas causas:

1) Aumento de cabezas en el rodeo.

2) Aumento de gastos de alimentación, sanidad y personal.

3) Menor número de vaquillonas disponibles cada año.

Estos aspectos además se combinan el IEP, Intervalo entre Partos, que logre el tambo.Así combinados factores determinan la cantidad de terneras y vaquillonas a reposición que estarán ocupando campo (cuadro No 1)

En este cuadro No 1 puede verse que un tambo con muy buen manejo reproductivo, que logra en promedio 13 meses de IEP, si tiene muy buena crianza y recría y logra que sus vaquillonas tengan su primer parto a los 24 meses promedio, tendrá en total 83 terneras y vaquillonas ocupando campo. En cambio otro tambo con igual IEP de 13 meses pero con 31 meses de edad al primer parto, tendrá 107 hembras en desarrollo y por lo tanto serán 24 más las que estarán ocupando campo.

Mayor eficiencia en crianza y recría refuerza el negocio del tambo

Por otra parte en el cuadro No 2 se muestra la cantidad de vaquillonas de primer parto que un tambo de 100 vacas totales tendría disponibles para reposición por año, según la edad al primer parto combinada con el IEP. Como puede verse, por ejemplo con primer parto a los 28 meses y un IEP

de 15 meses, ese tambo tendría disponibles 31 vaquillonas por año para su reposición.

En cambio si ese tambo tiene 13 meses de IEP y sus primeros partos se producen a los 24 meses, cada año tendrá 42 vaquillonas disponibles. Esto implica que podrá vender cada año 11 vaquillonas a parir.

Impacto de la venta de vaquillonas en el resultado neto del tambo

Aceptemos que como gran promedio un tambo de un manejo promedio bueno hoy está logrando un RN, Resultado Neto, equivalente a un 15% de la venta de leche por año (aclarando que el RN es el total de ingresos menos el total de todos los costos).

Para un tambo de 100VT, vacas totales, que ordeña en promedio 80 VO y logra unos 22 litros/VO/día, la venta mensual de leche, a 6,0 $/litro, es de unos $ 316.800 por mes. Esto implica que su RN es de unos $47.520 por mes, o sea de $ 570.240 por año.

*Si ese tambo por mejor manejo de la crianza y recría logra vender 11 vaquillonas por año y las vende a unos $ 30.000 cada una, factura por ese rubro unos $ 330.000 más por año.Si esas vaquillonas al parto tienen un costo de unos $ 14.204 cada una, aportan un RB de $ 15.796 cada una y totalizan unos $ 173.756 por año.

Agradecemos a Producir XXI los datos sobre el Resultado Neto del Tambo, que se han mencionado en los párrafos anteriores.

¿Sabe Ud cuál es el costo de sus vaquillonas?

En esta nota hemos mostrado el gran impacto que una mejor crianza y recría tienen en la economía del tambo. El análisis de los costos de crianza y recría ya es tema de otra nota.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

tres × 4 =