“Prefiero un país de propietarios, a uno de inquilinos”

“Prefiero un país de propietarios, a uno de inquilinos”

Carlos Donantueno

Analista Económico

CEO de CD&A Financial Services

Así se expresó el Dr. Javier González Fraga, economista y presidente del Banco de la Nación Argentina. Nos recibió cordialmente en su despacho permitiendo así conocer el análisis coyuntural de una de las voces más destacadas de nuestra economía.

En una semana particularmente marcada desde lo económico por el fortalecimiento del dólar, ¿cuáles son sus perspectivas en el largo plazo para Argentina?
Soy muy optimista en el largo plazo. No creo que el camino sea fácil, ni corto, pero creo que estamos ante un gobierno que está por fin atacando las causas profundas del atraso de la Argentina. Esto último tiene que ver principalmente con una decisión política de ordenar la situación fiscal, algo que sin dudas llevará tiempo, porque se busca evitar generar un costo social para los que menos tienen.
Pero también se ha decidido llevar a cabo más infraestructura de la que se hizo en los últimos 70 años.

¿La obra pública será un sello distintivo de la gestión de Mauricio Macri?
Estamos presididos por un ingeniero por primera vez desde la época de Agustín P. Justo, y muchas de las rutas que actualmente utilizamos fueron construidas por el ex presidente Justo.

Creo que estamos ante un presidente que valora mucho la obra pública. No la obra espectacular, no oiremos a Mauricio Macri hablar del tren bala o las megas centrales hidroeléctricas, por citar algunos ejemplos recientes, sino aquella obra “que no se ve pero que mejora la calidad de vida de la gente”.

Al presidente le interesan las cloacas y el agua potable por ejemplo. Muchos lo critican porque esas obras quedan enterradas, no se ven, pero avanzar sobre este tipo de obras asegura combatir la pobreza, la desnutrición y en eso estamos teniendo un record.

Este tipo de inversiones requieren financiamiento, mayormente externo. ¿Qué incidencia tiene esto sobre las cuentas fiscales y el tipo de cambio?
Por supuesto llevar a cabo el mayor plan de infraestructura de los últimos 70 años requiere endeudamiento externo, y esto genera los avatares macroeconómicos que se observan, pero el sentido es el correcto y con los años lograremos ir bajando la inflación.

Es muy importante tener un tipo de cambio competitivo. En estos últimos meses el campo, por ejemplo, quizás podría argumentar que el gas oil subió más que dólar y que por consiguiente ha perdido rentabilidad la actividad agropecuaria.

Lograr niveles competitivos del tipo de cambio dependerá de solucionar el frente fiscal. Cuando el gobierno deje de requerir financiamiento externo para cubrir el bache fiscal, y se logre mayor apertura de la economía permitiendo la importación de bienes de capital que se adquieran a un menor precio en el exterior, y que hacen al aumento de la productividad, lograremos un tipo de cambio competitivo que aliente las exportaciones.

“…Cuando dialogo sobre estos temas con el presidente mi mensaje es siempre el mismo; no permita que ningún economista lo convenza de que debe frenar la obra pública.

Soy reiterativo en este punto, y agrego que si Roca hubiera tenido economistas alrededor, no hubiese hecho todo lo que hizo…”

¿En qué situación se encuentra actualmente el sector agropecuario?
Lo veo bien. Creo que tenemos que cuidar al campo y verlo como agroindustria, no solo como un productor primario. La respuesta pasa por procesar. En lugar de vender medias reses vender cortes con características agregadas, y en lugar de vender soja buscar industrializarse. Creo que ese es el gran desafío del sector pero claro que esto llevará tiempo, mayormente debido a la herencia recibida en materia de infraestructura, que era catastrófica.

Estábamos sin energía, sin caminos y con obras que acumulaban varios años de retraso, como es el caso del paso de la ruta nacional 5 en la ciudad de Luján, donde se dio respuesta a una obra de 3.4 Km que llevaba demorada 18 años.

A este tipo de obras me refería antes, y son aquellas con las que el presidente Mauricio Macri es “obsesivo”.

¿Qué acciones implementan desde el Banco Nación en materia de financiamiento productivo?
Nosotros estamos acompañando los procesos de inversión de todos los sectores productivos. Tenemos la línea de crédito 700 que actúa como “paraguas”, que es donde confluyen todas, pero asimismo creamos otras a medida de cada sector.

Financiamos en plazos de hasta 15 años con tasas flotantes, ajustables por inflación o en dólares si se trata de sectores exportadores. Sobre estos últimos estamos introduciendo varias novedades, por ejemplo la “prenda flotante” para adquirir ganado, donde se puede prendar un lote sin especificar las caravanas.

Estamos financiando por primera vez en décadas las “recrías”, que es lo que se necesita para tener novillos de 450 kilos, permitiendo desarrollar la caja manteniendo el ganado en el campo.

Para el tambo el financiamiento con prenda flotante es muy importante, sobre todo porque muchos tamberos no son propietarios de las tierras que explotan, y esto limita la posibilidad de contar con garantía hipotecaria.

Poder ofrecer el rodeo de campo como garantía, línea a 7 años y con 2 de gracia, accediendo a crédito por el 50% del rodeo, es sin dudas interesante.

Por otro lado, en materia de emergencia, como es el caso de sequía, el Banco Nación lo que ofrece “gratis” es el tiempo. De este modo los gerentes de cada sucursal tienen autorización para, llegado el caso, refinanciar todo el vencimiento de la deuda.

Refiriéndonos al destino de esas exportaciones, ¿debería Argentina explorar nuevos mercados, o es conveniente insistir en un acuerdo Mercosur-Unión europea?
El gobierno está trabajando en abrir nuevos mercados.
Con Europa es una tarea muy difícil porque chocás contra Francia, por lo que no hay que obsesionarse con ese acuerdo. Tenemos la oportunidad de Inglaterra, ahora que ha dejado de ser parte de la unión Europea, pudiendo volver a ser un destino comercial como lo supo ser antes de su ingreso en el bloque.

China hoy está demandando vacas, y Rusia es otra opción. No soy en absoluto de la idea de concentrarnos en ciertos mercados, pero la realidad es que Argentina actualmente no tiene la capacidad de ofrecer animales de 450 kilos, que son los que el mundo está demandando. Esto llevará algunos años, y ahí está el Banco Nación para financiar este tipo de inversiones.

El Banco Nación es la institución más activa en términos de colocaciones de créditos hipotecarios. ¿Qué medidas ha adoptado el banco para mitigar el riesgo ante una escalada del tipo de cambio como la observada en los últimos días?
Entendemos que la dolarización del mercado inmobiliario es una “desgracia con la cual tenemos que convivir”, al menos durante un tiempo.
Lo que nosotros ofrecemos al momento de solicitar un crédito UVA, es la posibilidad de tomar una cobertura cambiaria en el mercado de futuros, que aunque sea costosa, permite cubrir la operación.

Por otro lado somos más flexibles en la relación cuota/ingreso, donde en caso de un salto abrupto del tipo de cambio que encarezca la cuota, podemos contemplar una relación de hasta el 30% de los ingresos.
Como excepción, además, podemos estirar el plazo del crédito hasta los 40 años.

 

El Dr. González Fraga en la entrevista con el autor de la nota.

¿Cree correcto que el mercado inmobiliario cotice en dólares?
No necesariamente porque el dólar suba tienen que valer más los inmuebles. De hecho, quizás con las suba del dólar hasta se logre obtener un descuento, en dólares. Las casas no son un bien transable, y por este motivo no tienen porqué cotizar en dólares. Creo que debemos ir hacia una des-dolarización del mercado inmobiliario. Estamos atentos a este riesgo, porque seguimos teniendo un stock de demanda que se mantiene firme. Tan solo en abril, desde el BNA otorgamos un crédito hipotecario cada 46 segundos.

El Banco Nación ha elevado recientemente la tasa de interés para este tipo de línea hipotecaria. ¿A qué responde debe este incremento?
El BNA representa el 50% del sistema en esta línea, y estamos consumiendo el stock excesivo de liquidez que tenía el banco un año y medio atrás, y hasta fin de año seguiremos de este modo.
De todos modos, en 2019 deberemos vender parte de esta cartera de crédito, lo que se denomina “securitizar”. Nos vemos obligados entonces a aumentar la tasa de interés al nivel actual del 8.0% anual para no clientes, porque es la tasa que demanda el mercado para poder securitizar, de este modo darle continuidad al sistema y evitar generarle un quebranto al banco. Buscamos que el sistema sea “eterno”, como sucede en Chile. Argentina tiene un bajísimo nivel de deuda hipotecaria, y por ello tiene mucho para crecer.

Línea 700

La línea Carlos Pellegrini (700), fue lanzada en agosto de 2017 con el fin de simplificar las herramientas que el banco dispone para asistir crediticiamente a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas. Puede denominarse una “línea ómnibus”, dado que a través de ella puede canalizarse asistencia a todos los sectores productivos, no solamente los agroindustriales, en distintas monedas y plazos.

No sólo se trabajó en materia de simplificación sino que la mayor ventaja se da en materia de plazos. Mientras que antes el BNA generalmente financiaba a 5 años, ahora las empresas tienen la posibilidad de acceder a financiamiento en pesos, dólares y Unidades de Valor Adquisitivo con un repago de 10, 7 y hasta 15 años respectivamente para la financiación de inversiones.

Asimismo, mientras que tradicionalmente se asistía a MiPyMEs para capital de trabajo con plazos de hasta 3 años, ello fue recientemente modificado en mayo, ampliando los plazos de repago a 4 años para quienes tomen préstamos en dólares o en UVA.

Adicionalmente, se adaptó la línea para que se ajuste a los distintos ciclos productivos en el agro, haciendo punta de lanza con la ganadería y tambo, incorporándose luego distintos sectores productivos con sus respectivas particularidades.

Tal es así que actualmente en ganadería puede financiarse retención de vientres con un plazo de repago de 7 años y un período de gracia de 36 meses. Asimismo se incorporó la recría como destino específico, algo que no sucedía hace tiempo, con un período de gracia de hasta 24 meses. No sólo el ganado bovino está contemplado sino que también se admiten períodos de gracia diferenciales para el pago de capital para muchos otros rubros, como ser el porcino, ovino, el frutícola, olivícola, vitivinícola y recientemente el forestal, donde el período de gracia admitido es de hasta 5 años.

Por otra parte, se incorporó la posibilidad de financiar equipos de riego tanto nacionales como importados, con iguales condiciones de tratamiento. Lo mismo se acordó para tecnología en tambos.
Por último, se incorporó la adquisición de campos (mayormente pensándose en linderos y sucesiones indivisas), fomentando la regularización dominial, especialmente en actividades con altos porcentajes de explotación bajo arriendo, como ser la actividad tambera.

Actualmente se están acordando aproximadamente 3.000 operaciones por mes, con un monto que ronda los $4.000 millones, para todos los sectores productivos.

El desarrollo del mercado de crédito hipotecario ha generado una mayor oferta de pesos en la plaza, y esto despierta ciertas dudas sobre las herramientas de esterilización del Banco Central y evitar una presión sobre los precios de la economía. ¿Coincide con este pronóstico?
Al aumentar el multiplicador del crédito, es decir al reducir el stock de liquidez del sistema bancario, aumenta el financiamiento del proceso inflacionario, es equivalente a un aumento del dinero.
Es acertado el diagnóstico, y es una de las restricciones que tiene la política anti-inflacionaria actual. El Banco Central, consciente de esto, debe absorber por otro lado para compensar, y es una de las razones por las cuales la reducción de la inflación será un proceso lento.

Es necesaria una expansión del crédito para que la actividad continúe creciendo, y como siempre digo, “prefiero un país de propietarios a uno de inquilinos”.

Prenda flotante sobre Ganado

La prenda flotante sobre ganado bovino, un instrumento muy solicitado por el sector, fue autorizada como mecanismo de garantía por el Banco Central a principios de 2017. Luego el Ministerio de Agroindustria junto con el Ministerio de Justicia instrumentaron un mecanismo de registro de la prenda, de manera tal de permitir controlar el stock de ganado por parte de quien recibe asistencia crediticia y vincular sus datos con SENASA.

Luego de la implementación de este mecanismo, el BNA avanzó en la incorporación del mismo en sus normas de garantías, posibilitando su utilización tanto para financiar capital de trabajo como inversiones, con plazos de hasta 3 y 7 años respectivamente.

Actualmente un productor ganadero que garantice sus operaciones utilizando esta herramienta puede obtener financiamiento, todo ello sujeto al análisis crediticio del cliente. Debemos tener en cuenta que las garantías son accesorias, lo importante es que el productor cuente con la posibilidad de plantear un proyecto que potencie su negocio y su competitividad, con capacidad de repago, independientemente de la garantía que lo avale.

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