Editorial Julio

¿Y si aprendemos de Uruguay? Trabajar en serio es mucho mejor

¿Quién de nosotros no valoró, y mucho, el papel que hizo Uruguay en el Mundial de Rusia 2018?, ¿Quién de nosotros no sintió envidia de ver la prestancia y la imagen de verdadera autoridad moral del Maestro Tabárez?

Es cierto, la Selección uruguaya llegó sólo a cuartos de final y ya no siguió avanzando… pero a todos nos quedó la convicción de que el resultado (por cierto mejor que el nuestro) no era lo importante. Lo que admiramos fue el órden, la garra, la unión, el sentido de equipo, digamos… esas cosas que se consiguen con un trabajo en serio.

¿Qué nuestra foto de tapa es vieja y no de este Mundial?, cierto, porque el Maestro Tabárez viene dirigiendo la selección uruguaya mayor desde hace varios Mundiales, y antes dirigó la sub 23 donde formó el semillero. Un trabajo en serio, realmente.

De esto podemos extraer varios criterios que sirven para nuestro trabajo como productores o administradores de campo, como ingenieros o veterinarios asesores, como operarios que ejecutan las tareas propias de la producción, como empresas que brindan servicios o venden insumos al campo, es decir, ideas que nos sirven a todos para trabajar en serio.

  • Realismo, para saber claramente dónde se está parado, cuál es la situación real y las posibilidades futuras.
  • Metas, es decir definir adónde se quiere llegar partiendo de saber claramente dónde uno está. Esas metas debieran ser concretas, realistas o posibles, es decir alcanzables, pero desafiantes, progresivas y también medibles, evaluables
  • Proyecto, es decir tener un plan de acción que defina claramente cómo se trabajará para lograr las metas fijadas para el período del plan.
  • Prudencia, para no dar el paso más largo que lo que aguanta el pantalón.
  • Acompañamiento, tratar de no estar solo. Juntarse con otros como uno y apoyarse mutuamente, intercambiar ideas y experiencias y también lamerse las heridas y seguir adelante.
  • Evaluación, seguimiento, es decir contar de alguna forma de tener algún mecanismo que nos diga cómo vamos, si estamos en camino o no y cuánto vamos avanzando.
  • Continuidad, como el caso del Maestro Tabárez dirigiendo a sus muchachos durante años.
  • Humildad, no tener miedo de reconocer errores y buscar mejores caminos o caminos diferentes que hagan posible avanzar más y mejor.
  • Coraje, para corregir el rumbo cuando vemos que no vamos bien y sin embargo hay que seguir adelante.
  • Pasión, porque cualquiera sea nuestro trabajo si no le ponemos garra, si no lo hacemos con pasión, no llegamos lejos.

¿Qué le parece?, ¿hay acaso otros caminos para hacer un trabajo en serio?
Hasta la próxima.

Ing Luis Marcenaro
Director de Producir XXI

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