Un sistema sencillo y eficaz, con un grupo humano de calidad

Producir XXI, noviembre 2021

Estancia “La Fidela” de Maciel Hnos

Un sistema sencillo y eficaz, con un grupo humano de calidad

ING. AGR. MA. VALERIA ANGELINI

Docente UNLu y Producir XXI

valeriaangelini9@gmail.com

Un sistema flexible, basado en muy buena producción y aprovechamiento de pasto y del recurso animal, que duplica la productividad promedio nacional y creció en lts/haVT/año en un 75% en 10 años, sin crecer en el uso de concentrados medido en gramos por litro de leche (kg Equivalente Grano/litro)

La empresa

Los propietarios del campo son los hermanos Juan, Mariano y Hebe Maciel, y quienes trabajan el campo son sus hijos: Mariano Maciel, Ingeniero en producción agropecuaria, su prima Paz, y también Mariano Garriga, Ingeniero agrónomo, que es yerno de uno de los propietarios.

La evolución

El campo está dedicado a tambo desde hace muchos años, pero ha ido creciendo en superficie y producción. La evolución de los últimos años ha sido que en el 2011 tenía dos tambos (“La Fidela” y “El Ombú”) y producían 10.560 litros de leche por día, en el 2016, 5 años después, tenían tres tambos (se agregó “El Ceibo”) y producían 15.500 litros de leche por día. En el 2021, actualmente, son cuatro tambos (se agregó uno móvil, es decir, que se traslada la instalación de ordeño, no tiene piso fijo sobre cemento) y producen 21.900 litros de leche por día. En grandes números los tambos de Maciel en 10 años crecieron 107% en el volumen diario de leche, 76% en cantidad de VO, un 45% en carga de VT/ha VT y un 75% en la productividad en litros de leche/ha VT y sólo un 2% en el uso de concentrados por litro de leche.

El sistema

El sistema de producción de los tambos de Maciel Hnos. es muy sencillo, flexible, y buscando la menor inversión en activos fijos específicos de tambo, sin dejar de tener cada uno sus propias instalaciones de ordeño, su máquina de ordeñar y su tanque de frio, pero con mixer y tractores compartidos. Una frase de Mariano Maciel, que define muy bien la filosofía de trabajo del grupo, es “Buscamos un sistema sencillo, flexible y eficaz, y tratando de ir marchando siempre por el medio, no irse a ningún extremo, es decir, muy buena producción de pasto, muy buen manejo de pastoreo, y suplementación y uso de silajes, de primavera de las propias praderas, de las cuales también se hacen rollos, y silajes de cultivo específico para ensilar, generalmente maíz, en primavera”.

Por su parte, el Ing. agrónomo presente en nuestra visita, Mariano Garriga, nos agrega: “No somos de avanzar súper ligero, pero nos proponemos metas, armamos un plan y avanzamos sin pausa. Una de nuestras claves ha sido crecer en carga y manejo del pastoreo, y siempre haciendo equipo con nuestra gente y generándoles oportunidades de progreso. Así por ejemplo los 4 tamberos son de muchos años en nuestro campo y llegaron a su cargo desde guacheros, recorredores y caseros”.

Producción de pasto

La producción de pasto del campo de los Maciel se basa en tener una rotación de 4 años de pastura, y 2 años de verdeos y silaje de maíz, tienen análisis de suelo de los distintos potreros, y periódicamente lo reiteran y ajustan. Todos los potreros con praderas se siembran con fertilización y con semilla de primera calidad y alta dosis, y se puede decir que su producción de pasto es bastante superior al promedio de la zona aunque ellos mismos consideran que todavía tienen para progresar.

Sobre el paquete tecnológico para la producción de forrajes, nos aporta el Ing. agrónomo Francisco Schinoni (encargado de producción): “Los cultivos antecesores de las siembras de pasturas son maíces para silo de fechas de siembra de primera picados en febrero o sojas de pastoreo. Ambos antecesores entregan el lote con un buen control de malezas.

En el periodo desde la salida del cultivo antecesor a la siembra de la pastura se realizan controles de malezas con Glifosato y 2.4 D. La siembra de pasturas se realiza casi en su totalidad de manera directa. Las mezclas forrajeras se componen de 2 o 3 especies como máximo. En los lotes de mejor aptitud se componen de alfalfa (grupos 7 u 8) a razón de 22 kg/ha, y cebadilla criolla 4 kg/ha o pasto ovillo 5 kg/ha. En los lotes de menor aptitud las mezclas son de alfalfa (grupos 7 u 8) 12 kg/ha, trébol rojo 5 kg/ha y festuca mediterránea 8 kg/ha. La fertilización al momento de la siembra es de 120 kg/ha de fosfato diamónico.

La siembra se realiza de manera doble cruzada, o sea el lote se siembra dos veces aplicando mitad de mezcla forrajera y mitad de fertilizante en cada una de ellas (tenemos arreglado con el contratista el cobro de 1,5 siembras en vez de 2). Inmediatamente luego de la siembra se aplica Preside a razón de 600 cc/ha en mezcla con Glifosato si fuese necesario.

El mantenimiento de pasturas se completa con aplicaciones de 2.4 DB y Preside a la salida del invierno para control de malezas y también eventualmente en otoño. En agosto refertilizamos las pasturas de 2do y algunas de 3er año con fosfato monoamónico 100 kg/ha o mezclas de superfosfato triple y urea (80/20) 100 kg/ha. Durante la temporada de máxima producción se aumenta la carga instantánea en el pastoreo de las pasturas y éstas se desmalezan en promedio unas 2,5 veces.”

Manejo de pastoreo 

De los cuatro tambos, en tres de ellos, quien analiza la evolución de la tasa de crecimiento, el estado de los potreros y arma las secuencias y cadenas de pastoreo, es el Ing Mariano Maciel, que a su vez es el gerente general del establecimiento. En el tambo móvil, el que toma las decisiones de manejo de pasto es el Ing. Francisco Schinoni, que tiene mucha experiencia y se entiende muy bien con Mariano, y con el personal.

Tanto Mariano como Francisco lo que hacen es que por lo menos una vez por semana, en algunos casos más de una vez, recorren, y luego conversan con el tambero de cada tambo, y toman una decisión sobre la secuencia de pastoreo. Como bien dijo Mariano en un momento de la conversación, “yo tomo las decisiones, pero escucho a mi gente”, es decir, toma la decisión por lo que puede ver o estar necesitando, pero escucha mucho a los operarios. Luego de armada la secuencia de pastoreo por Mariano o Francisco, pero conversando con los tamberos, en cada uno de los cuatro tambos, cada tambero toma la decisión del tamaño de franja que le da a la mañana y a la tarde. En promedio se puede decir que, dependiendo de la cantidad de pasto del lote, lo que se ofrecen son de unos 35 a 45 m2 por vaca en ordeño como carga instantánea, es decir, que sería algo así como una carga instantánea equivalente a, aproximadamente, algo menos de 250 vacas por hectárea. Todas las vacas de cada tambo se manejan en rodeos únicos.

La alimentación

Estos tambos se caracterizan en que no dividen el rodeo de ordeño en distintos lotes de vacas para variar el manejo, el tipo de alimento o su cantidad. Aunque es cierto que como las vacas que más cargan leche normalmente puntean en el ordeño en las primeras embretadas, entonces a esas se les refuerza un poco la cantidad de alimento balanceado comercial que se les suministra en el ordeño.

La dieta promedio anual está sintetizada en el Cuadro N°2. Allí indicamos la dieta promedio del conjunto de los cuatro tambos promediados, con ligera diferencia entre uno y otro. Como podemos ver, en conjunto, lo que están comiendo las vacas es alimento balanceado comercial, malta, germen de maíz, expeler de soja, rollos, silaje de maíz y pasto. El alimento balanceado se da en el ordeñe durante todo el año. El silaje de maíz se suministra en comederos con el mixer mezclado con los otros suplementos y se suspende hacia mediados o fines de agosto, y se vuelve a retomar cuando llega diciembre, es decir, que durante el pico de pasto de plena primavera septiembre, octubre, noviembre, también dependiendo de cómo venga el año en cuanto a la lluvia, se deja de usar el mixer para las VO, buscando consumir la mayor cantidad de forraje en pastoreo directo.

Como gran promedio, entonces, se puede decir que las vacas consumen unos 15,5 kilos de materia seca en total entre suplementos y forrajes conservados, y están produciendo 26,8 litros por vaca y por día promedio año en estos últimos doce meses. Esto nos da que, por diferencia, y estimando que se logra 1,200 litro leche/kg MS, el pasto que consumen del campo son unos 7 kilos de materia seca por vaca, por día, promedio de todo el año. Como dijimos eso es un promedio que en primavera son más, y en pleno invierno, o en pleno verano cuando aprieta mucho el calor, es menos. En promedio de los 4 tambos trabajan con una carga animal promedio anual de 1,71 VT/ha y logran 15,7 lts libres de alimentos/VO/día. Este dato de litros libres/VO es muy bueno. Son 8.515 lts libres por ha VT/año gracias a la alta carga total del campo, pero además recordando que el ciclo 20/21 fue con primavera y verano secos, con altos costos de los concentrados y leche que aún no mejoraba el precio.

En los tambos de Maciel no hay pistas de alimentación con piso de cemento. Los 4 tambos tienen comederos de chapa metálica, ubicados sobre terraplenes de tosca sobre elevados, y también portarrollos. Es decir que se manejan con un sistema simple y de baja inversión fija.