Sistemas de ordeño automáticos (AMS)

Sistemas de ordeño automáticos (AMS)

Vet. Josefina Morrogh Bernard

josefina.morrogh@delaval.com

+(54) 9 11 33793481

La presión para lograr más eficiencia y disminuir los costos ha dado como resultado enfoques novedosos para el manejo y ordeño de las vacas lecheras, incluida la implementación de sistemas de ordeño automáticos para reducir la mano de obra asociada con el ordeño.

Los sistemas de ordeño automático (AMS por sus siglas en inglés) fueron una innovación que revolucionó la producción de leche, ya que además de ser máquinas de ordeño automático, por medio del uso de sensores, son un centro de recolección de información automática que cambia la manera de manejar el tambo.

Y un detalle no menor es que el ordeño en ellos es voluntario. Es decir, la vaca decide cuando quiere ser ordeñada, entra voluntariamente al robot, estimulada por el deseo de comer, ya que en el robot se le ofrece comida.

Los primeros prototipos fueron creados a principios de los 80s con el objetivo de liberar de las tareas rutinarias del ordeño a los tamberos del norte de Escandinavia.

Para el 2008 había más de 8000 tambos robóticos en el mundo. Hoy, el AMS es una tecnología bien establecida, que tiene más de 20 años en el mercado.

En Argentina hay robots de ordeño desde el año 2015 y actualmente hay varios tambos que están migrando hacia el ordeño robótico voluntario.

Razones que impulsan a los productores lecheros a adoptar este tipo de tecnologías

  • Mejor organización del trabajo: al ser el ordeño voluntario, no hay horarios estrictos de ordeño, lo cual se traduce en una mayor flexibilidad para organizar las otras tareas del tambo, más tiempo para el análisis de datos y la toma de decisiones.
  • Aumento de la producción de leche: Las vacas pueden aumentar su producción individual ya que se aumentan el número de ordeños diarios por vaca.

¿Cómo? Por medio del uso de permisos de ordeño automáticos, las vacas con mayor producción o de inicio de lactancia son habilitadas a entrar al robot en forma más frecuente que aquellas con menor producción o hacia el final de la lactancia, de ésta manera buscamos ordeñarlas más veces al día sin incurrir en mayor uso de la mano de obra. Además, las vacas que se ordeñan en forma más frecuente a lo largo de toda su lactancia, producen más leche comparado con vacas ordeñadas solo 2 veces al día (Stelwagen et al. 2001).

Hay varios estudios que encontraron que la vaca puede experimentar menos estrés durante el ordeño en el AMS vs en la sala convencional (Hopster et al. 2002).

Pero el aumento de la producción no viene por sí solo, necesitamos manejar bien la reproducción y alimentar correctamente nuestras vacas. El hecho de tener una tarea menos que demanda mucho tiempo, nos permite poder dedicarles tiempo a estas tareas igual de importantes como ordeñar.

  • Mano de obra: Una situación que se repite en muchos países es la dificultad para conseguir mano de obra calificada para el tambo. La adopción de tecnología que facilite las tareas de la gente hace más atractivo el trabajo en el tambo, ya que la mejor organización del trabajo, impacta en la calidad laboral y de vida de la gente que trabaja en él.
  • Sucesión: Muchos productores se encuentra en la disyuntiva de quién va a seguir con el tambo. Las nuevas generaciones valoran mucho tener tiempo disponible para dedicarle a la familia, es por ello que a muchos no les resulta atractivo continuar con la actividad. La implementación de un sistema de ordeño voluntario, es una salida interesante a ésta situación.

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