El gran ausente, el que da aliento

Si no es suma…divide o resta.

El gran ausente, el que da aliento

Ing. César Fraga

Consultor privado

cpfraga@yahoo.com.ar

Hervé Sérieyx en su libro “El big bang de las organizaciones” insiste en que hay un gran desafío institucional en lograr alguien que tenga las características necesarias para llevar adelante los cambios que se necesitan. Veamos algunas de sus características.

1.-Sabe dar sentido a la acción cotidiana

Los “dadores de aliento” como él los llama, saben hacer surgir el sentido de buscar y expresar la causa “denominador común” que permitiría a cualquier persona dar lo mejor de sí y al conjunto autoorganizarse para utilizar al máximo sus medios y convergerlos en la causa común. 

2.-Mira, escucha, se vuelve vigía. 

Está abierto a las redes internas y externas, a los hechos “portadores de futuro” y por sobre todo convertir en vigías a los que trabajan con él para logar mejores resultados.

3.-Reúne las energías y favorece el surgimiento de redes.

No trabaja sólo. Sabe cómo utilizar las redes de la organización y las externas para la mejor toma de decisiones.

4.-Sabe convertir en actor autor aquéllos que trabajan con él.

Esto es clave. Todos aportan y todos son líderes, protagónicos de  su trabajo.

5.-Administra dinámicamente las contradicciones.

En todo equipo surgen contradicciones. De trabajo y de concepción. Saber cómo llevarlas a un puerto común no es fácil pero es necesario encontrar la forma en que todos se coordinan.

6.-Procura hacer antropogénica su porción del sistema.

“Las personas producen las organizaciones que producen las personas”. Se desarrolla flexibilidad no al imaginar estructuras más flexibles sino haciendo a las personas más flexibles y amigables. Las ocasiones de ser reconocidos ayudan; no sólo exprimiendo a la gente se consiguen cosas.

7.-Quiere cambiar el orden de las cosas.

Cree en la posibilidad de hacer las cosas diferentes a como él se lo imaginaba. Soltar los frenos de la rutina es fundamental.

8.-Sabe utilizar los fracasos y el tiempo

Cuanto más se envejece es más común creer que es la suma de fracasos lo que está mal. Y lo que estaba mal entonces puede estar bien ahora o más adelante. La vanidad, los celos o la amargura pueden ser la causa de los mismos y ahora se puede haber crecido (se debe haber crecido). Es mejor vivir cómodo, sin estrés y ayuda a sentirse libre para pensar.

9.-Sabe perder para poder ganar

Esto también es clave. Ayuda a escuchar al otro sin prejuicios, a hacer empatía. Saber perder es fundamental para tomar las iniciativas de los demás como válidas y hacerlas propias sin creérselas propias.

10.-Sabe contemporizar con los vientos y mareas más que imponer su camino

Esto tiene que ver con lo anterior y con el punto 5. La decisión más importante es que estén todos de acuerdo en la solución que se vislumbra. Nada se logra imponiendo una verdad aunque se considere adecuada. La contribución de todos es básica y a ello se debe apuntar.

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